El fieltro tuvo sus orígenes en las culturas nómades de Turquía, Rusia y Asia Central, donde las temperaturas extremas obligaron a la población a utilizar una materia prima que fuera al mismo tiempo resistente y aislante. La lana era un material accesible y conocido por ser la cría de ovejas el medio de vida más común de estas sociedades. Durante siglos el fieltro se ha utilizado para confeccionar prendas de abrigo,objetos de decoración, calzados y juguetes, entre muchas otras cosas. Se cree que ha sido el primer material textil creado por el hombre, quien hasta entonces sólo se cubría con pieles y cueros. Los objetos más antiguos se han encontrado en Mongolia y Turquía y datan de la Era Neolítica (6500-5000 a.C). Una leyenda cuenta que los animales del Arca de Noé dejaron en el piso una alfombra de fieltro en toda la gama de colores. En la actualidad el fieltro ha tomado una dimensión muy grande en el mundo de la moda y el diseño textil, así como también en la industria. Las infinitas posibilidades que este material ofrece lo hacen muy atractivo para creadores de todos los rubros, ya sea de indumentaria, objetos de decoración o para la confección de muñecos y esculturas. Es, además, un material totalmente orgánico cuyo uso no perjudica al animal que ofreció su lana, y lo más destacable es que el proceso de elaboración,sobre todo el artesanal, no contamina el medio ambiente.